El Capitolio es la plaza principal de Toulouse

¿Estás pensando si merece la pena visitar Toulouse? Sin duda, es una de las ciudades más especiales del Sur de Francia, una ciudad que enamora a primera vista y un destino ideal para pasarse dos o tres días. ¡Será una experiencia inolvidable! Así que, aquí van unas recomendaciones sobre qué ver en Toulouse ¡Empezamos por los mercados!

 

Si es sábado y brilla el sol, lo ideal es acercarse a media mañana al mercado público y por la tarde ir al río a hacer un picnic. Con una botella de vino de Gaillac o de Fronton sobre tu manta, podrás pasar la tarde picando queso y embutidos, gozando de la vida al estilo galo-meridional.

 

¿Toulouse, qué ver? Mercados

Hay para elegir. El ambiente de los mercados públicos es especialmente interesante los fines de semana a medio día, cuando se mezcla la gente que sale a hacer la compra con las reuniones de amigos. A la hora de planear tu visita, ten en cuenta que cierran los lunes.

 

En los mercados encontrarás restaurantes y puestos donde comprar productos frescos típicos para llevarte a casa, como la salchicha de Toulouse, quesos de los Pirineos o vinos de la región.

 

El Mercado de Victor Hugo es el más famoso. Allí, cada puesto está especializado en una gama de productos y que es de los más grandes de Francia. Nosotros recomendamos también el del barrio de Carmes frente a la parada de metro homónima, donde es una buena idea una visita al puesto de Jean-Jacques.

Los domingos por la mañana se monta un mercado al aire libre alrededor de la Iglesia de Saint Aubin. ¡No te lo pierdas! Allí encontrarás puestos de gastronomía local e internacional lista para comer. También fruta, verdura, embutidos y mil delicias más generalmente de producción artesanal.

 

Los domingos podrás pasearte por los puestos de anticuarios que ponen a la venta objetos de menaje, obras de arte, antigüedades, reliquias y curiosidades en los Allées François Verdier.

 

El repertorio de mercados también incluye el de abastos del barrio de Saint-Cyprien, puestos varios en la Place du Capitole, etcétera.

Si buscas qué ver en Toulouse, el Mercado de St Aubin es ideal para los domingos por la mañana

Disfrutar del Mercado de St Aubin los domingos por la mañana es nuestra recomendación si viajas a Toulouse en fin de semana

 

¿Toulouse, qué ver? Algunos monumentos del centro

La misma ciudad y sus calles son un monumento construido en el característico ladrillo tolosano que empezaron a usar los antiguos romanos cuando fundaron la ciudad. En el siglo XV se recuperó la costumbre de sustituir las construcciones de madera, barro y adobe medievales a fin de dificultar la propagación de incendios. ¡Un paseo por la céntrica rue de Saint-Rome es un viaje en el tiempo!

Pongamos que acabamos de salir del mercado de Victor Hugo. Estaríamos al lado de Place du Capitole, frente a la fachada del actual Ayuntamiento de Toulouse acabada en 1760, obra del arquitecto Guillaume Cammas. La construcción de este edificio comenzó a finales del siglo XII y no es hasta el siglo XIX que el edificio y la plaza adquieren la apariencia actual. Sin duda, uno de los emblemas de la ciudad que tienes que ver en Toulouse necesariamente.

Entramos en la rue de Saint-Rome pasando por al lado del histórico Café Bibent , foro de debate político entre los siglos XIX y XX y el primer bar de la ciudad en servir cerveza a presión. Hoy es propiedad del célebre chef Christian Constant.

qué visitar en Toulouse

Aproximadamente a la mitad de la calle admiramos la Tour de Serta, una de las decenas de torres de ladrillo que dominan sobre el resto de tejados del centro de Toulouse.  Este tipo de torre doméstica empezaron a usarla en el medievo los señores como defensa y marca de predominio armado. Siglos más tarde, las empezaron a lucir también los comerciantes más ricos en una especie de competición por ver quién podía construir la torre de mayor altura.

Llegamos a la Place Esquirol, que con la parada de metro más céntrica de la ciudad es un punto de quedada popular. A la izquierda se prolonga la rue de Metz, de sabor burgués al más puro estilo siglo XIX, cuya inspiración son los célebres bulevares de París; en ella se encuentra el importante Museo de los Agustinos (Museo de Bellas Artes de Toulouse).

A continuación, giramos hacia la derecha para encaminarnos hacia el río Garona, no sin antes hacer una parada en el patio del Hôtel d´Assézat (1555-1581), que reúne lo mejor de la arquitectura renacentista de Toulouse. Desde 1995 es sede de la Fundación Bemberg y su fantástico museo cuya colección de pintura que abarca todos las épocas de la historia del arte no puedes dejar de visitar.

Salimos del patio para acercarnos al principio del Pont Neuf (1544-1659), sobre la orilla derecha del río Garona. Caminando en dirección de la corriente llegaremos en dos minutos al Port de la Daurade, lugar para echar la tarde observando el fluir del agua rodeados de música improvisada.

qué visitar en Toulouse

Toulouse no sería lo que es sin el río Garona, pero tampoco lo sería de no haber aprendido a domesticarlo, ya que sus violentas crecidas se hubieran llevado la ciudad por delante. El Pont Neuf es el más antiguo de los que se ven desde aquí, el único que resistió crecidas históricas del río, como la de 1875, gracias a un diseño robusto, singular y armonioso.

inundación río Garona

Si cruzáramos el puente hacia la orilla izquierda nos podríamos adentrar sin nada que temer en las callejuelas del popular barrio de Saint-Cyprien, pero vamos a seguir en esta orilla para visitar algunos edificios religiosos de esta zona.

 

¿Toulouse, qué ver? Hôtels particuliers

Los hôtels particuliers son un símbolo del esplendor que alcanzó Toulouse durante el Renacimiento, gracias al auge del comercio del azul pastel.

Hôtels particuliers

Al hablar de hôtel uno puede pensar que se habla de establecimientos alojativos donde uno intenta (y a veces consigue) dormir fuera de casa porque está de vacaciones o por alguna otra circunstancia azarosa. Pero no nos referimos a eso, nos referimos al “hôtel particulier”, una suerte de palacete urbano francés de uso residencial, mucho lujo y valor histórico-artístico que grandes personajes públicos de la administración, magistratura o el comercio se mandaban construir en medio de la ciudad con el propósito expreso de que a sus contemporáneos no les quede duda de quien mandaba.

Eran tiempos en los que prestigio social, criterio artístico y buen gusto iban de la mano y no se entendía lo uno sin lo otro. Los capitoles de la ciudad contrataban a los mejores arquitectos del momento, y éstos recreaban en los elementos constitutivos del hôtel -patio de honor, logis, escalera, galerías porticadas, fachada, portón de acceso- la moda internacional y cosmopolita del momento en materia de arquitectura, ya se tratara de gótico flamígero, renacentista a la italiana, estilo Luis XIV, etc.

La etapa dorada de los hôtels particuliers está estrechamente relacionada con el auge del comercio del azul pastel. Este tinte marcó una época en la ciudad de Toulouse, por lo que necesita un capítulo aparte. Aquí os dejamos el enlace al artículo que le dedicamos en exclusiva.

Toulouse cuenta con unos 200 “hoteles particulares” de este tipo bien conservados, de titularidad pública o privada, algunos de ellos inscritos en el catálogo de Monumentos Nacionales, y que cronológicamente abarcan la historia del sur de Francia desde el medievo hasta principios del siglo XX.  El más notable de ellos es el mencionado Hôtel D´Assezat, otro de los edificios que tienes que ver en Toulouse, que hoy funciona como museo, pero hay otros con distintos usos. Unos son colegios (Hôtel Bernuy, rue Gambetta 1) o residencias privadas (Hôtel de Puivert, rue Bouquières,). A veces cruzar sus portones (muchos están abiertos) es como cruzar un puerta transdimensional que nos transporta desde la retorcida maraña urbana medieval del centro de Toulouse a un dominio de orden rectilíneo y armonía arquitectónica (Hôtel de Nupces, rue de la Bourse).

El Hotel d´Assezat es un símbolo del esplendor del azul pastel en Toulouse

El Hotel d´Assezat es un símbolo del esplendor renacentista del azul pastel en Toulouse

 

¿Toulouse, qué ver? Las iglesias más bonitas de Toulouse

Toulouse, ¿qué ver en cuanto a arquitectura religiosa? En este aspecto es muy relevante la arquitectura románica y, sobre todo, la gótica, con preciosos ejemplos de un estilo local denominado gótico meridional.

 

Su rasgo diferenciador es un planteamiento de edificios que se juegan su efecto plástico en las formas casi puras y una cálida interacción entre el rojo omnipresente del ladrillo y los detalles ornamentales en piedra caliza blanca.

 

Aquí tienes una lista con lo imprescindible:

Basílica de Saint Sernin

Es la mayor iglesia románica del mundo con 120 metros de largo y 64 metros de altura. El altar, el ábside y el crucero fueron consagrados en 1096 por el Papa Urbano II, es una de las más destacadas del Camino de Santiago Francés y sus esculturas se comparan a las del Maestro Mateo de la Catedral de Santiago.

La extensión del peregrinaje a Compostela no tardó en convertir a Toulouse en una etapa obligada. Venidos de toda Europa, los peregrinos tomaban uno de los cuatro itinerarios principales que permitían atravesar los Pirineos para alcanzar Compostela. El más meridional, partiendo del valle del Rhône, es conocido como la Vía Tolosana, debido al paso obligatorio por Toulouse.

El altar, el ábside y el crucero fueron consagrados en 1096 por el Papa Urbano II. Los constructores utilizaron primero la piedra y el ladrillo hasta la altura de las tribunas, pero el alto precio de la piedra les obligó a utilizar únicamente el ladrillo en las partes altas del edificio. Es un símbolo que tienes que ver en Toulouse, ¡no te la puedes perder!

Para que tengas a mano toda la información sobre la Basílica de Saint Sernin, aquí te dejamos el enlace al artículo que nuestro blog le dedica en exclusiva

 

Iglesia de los Jacobinos

Jacobinos, dominicos y predicadores, es hablar de lo mismo. La Orden de predicadores que fundó en Toulouse el presbítero burgalés  Domingo de Guzmán para luchar contra la herejía cátara. Se hicieron tristemente célebres por su papel en la Inquisición. Este excelente ejemplo de gótico meridional se construyó durante el siglo XIII y esconde alguna sorpresa que te vamos a descubrir en nuestro Free Tour Toulouse Imprescindible.

Las iglesias de predicación como la de los Jacobinos de Toulouse tenía como misión combatir a los cátaros con la palabra

La Iglesia de los Jacobinos de Toulouse muestra todo el esplendor de la arquitectura gótica meridional

 

Catedral de Saint Etienne

Curiosamente los templos “menores” como los anteriormente mencionados roban protagonismo a la Catedral, pero no por eso debemos dejar de hacer una visita al interior de esta impresionante y particular construcción gótica. Como merece un capítulo aparte, aquí os dejamos el enlace al artículo sobre la Catedral de Saint-Ètienne.

Exterior de la Catedral de Saint-Étienne

Exterior de la Catedral de Saint-Étienne con sus dos partes bien diferenciadas

Afortunadamente, Toulouse es una ciudad muy práctica y confortable para recorrer a pie, contando también con un clima muy agradable. De todas maneras, para que no os llevéis ninguna sorpresa y podáis optimizar el espacio de vuestra maleta, aquí os dejamos el enlace a nuestro artículo dedicado de manera específica al clima de Toulouse.

¿Toulouse, qué ver? La ciudad del espacio

La Ciudad del Espacio es el parque temático más singular de Toulouse

La Ciudad del Espacio es un singular parque temático inaugurado en 1997, que tiene una extensión de 5 hectáreas de terreno, y se encuentra a las afueras de Toulouse.

La visita a la ciudad del Espacio no os va a dejar indiferentes, ya que está muy bien orientada para experimentar un descubrimiento lúdico de la ciencia tanto para adultos como para los más pequeños.

Algunas de las opciones que os ofrece son: el edificio Astralia con su Planetario, una réplica de la estación espacial MIR, y una cápsula de tripulación de la nave espacial Soyuz, así como una gran variedad de eventos y experiencias disponibles durante todo el año en el Edificio de las Exposiciones.

 

Toulouse, ¿qué ver? El río Garona

 

Vista nocturna de la orilla izquierda del río Garona en Toulouse

Toulouse y el río Garona forman el matrimonio perfecto, ninguno de ellos se puede entender sin el otro. El Garona ha sido un protagonista principal de la historia de Toulouse, actuando como frontera, cantera de arena o medio para el transporte de mercancías.

Pero, en ocasiones también ha mostrado su furia provocando devastadoras inundaciones. De hecho, el Pont Neuf, inaugurado en 1659, es un claro ejemplo contra estas embestidas. Su robusto diseño, con ojos irregulares que funcionan como arcos de desagüe, está pensado para resistir las acometidas del río.

Un recorrido por sus dos orillas nos proporciona una travesía por la historia de Toulouse y sus gentes:

-Orilla izquierda del río Garona:

Saint-Cyprien es uno de los lugares que tienes que ver en Toulouse. Tradicionalmente ha sido el barrio más popular de la ciudad. Al encontrarse a una altura inferior que la orilla opuesta, esta parte de la ciudad ha sufrido con mayor virulencia las crecidas del río Garona. Más que recomendable perderse por sus calles, bares y tiendas; donde se respira el verdadero ambiente de Toulouse.

La cúpula de cobre de capilla de la Grave domina este armonioso panorama. El Hôtel-Dieu Saint-Jacques fue primero un hospital de caridad para pobres y huérfanos; y luego para peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela. Hoy día, en su interior se encuentran dos interesantes museos dedicados a la medicina. Durante más de cuatrocientos años, los enfermos eran trasladados a  esta parte de la ciudad, para mantener a salvo de las epidemias la otra orilla del río, donde vivían los más poderosos.

-Orilla derecha del río Garona:

También es obligatoria una exploración del barrio de la Daurade, al que le da nombre su iglesia del Siglo VI. En sus proximidades podemos ver todavía en los muros unas grandes anillas donde los “pescadores de arena” amarraban las gabarras. Su trabajo se centraba en dragar el río para obtener el material que luego servía para cimentar los ladrillos.

Éste es el lugar ideal para relajarse. La vista al atardecer es maravillosa, con las fachadas de ladrillo reflejando los colores del sol y el Garona discurriendo majestuoso a nuestro lado.

¡Conoce Toulouse con guías locales!

Bueno, creemos que hemos respondido a tu duda sobre si merece la pena visitar Toulouse, pero ¿aún te sigues preguntando qué ver en Toulouse? No te preocupes, ¡tenemos la solución! Reserva plaza en nuestro Free Tour Toulouse Imprescindible y descubre más secretos de la Ville Rose. Si tienes alguna pregunta, no dudes en contactar con nosotros. ¡Y no olvides dejar un comentario si te ha gustado el artículo!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *