Basílica de Saint-Nazaire de Carcassonne

Hoy vamos a hablaros de la Basílica de Saint Nazaire de Carcassonne, uno de los edificios más destacados de esta ciudad medieval. La Basílica de Saint Nazaire fue su catedral hasta 1801, cuando fue sustituida por la Catedral de Saint-Michel situada en la ciudad baja o burgo de Saint-Michel.

ORÍGENES DE LA BASÍLICA DE SAINT NAZAIRE DE CARCASSONNE

Nada queda en la actualidad de la primera iglesia, que había sido construida en el Siglo VI. Las primeras referencias escritas sobre la actual basílica datan del año 925, cuando el obispo Gimer traslada la sede episcopal al lugar elevándola al rango de catedral.

El 11 de junio de 1096, el Papa Urbano II se hospeda en Carcassonne a su regreso de Auvernia. Venía predicando por la Cruzada, y bendice las piedras preparadas para las obras de la Catedral de Saint-Nazaire.

Una comunidad de canónigos vivió en las construcciones adyacentes a la catedral, que comprendían: una sala capitular, un dormitorio, el refectorio, cocinas, bodegas y establos. Este conjunto de edificios se demolió en 1792, al igual que el claustro.

PARTES DE LA BASÍLICA DE SAINT NAZAIRE DE CARCASSONNE

Esta basílica está inspirada en la Sainte-Chapelle de París, construida 40 años antes. El edificio se terminó hacia el primer tercio del Siglo XII, y tiene dos partes claramente diferenciadas: la nave románica y la parte del crucero y coro góticos.

LA NAVE ROMÁNICA

De la catedral románica sólo se conserva la nave con bóveda de cañón quebrada, respaldada por las bóvedas de medio punto de las dos estrechas naves laterales. La decoración esculpida se ha restaurado con relativa exactitud. El almenado que corona la fachada oeste, y que hace pensar que la catedral románica había estado fortificada es un añadido del Siglo XIX.

En la segunda mitad del Siglo XIII, el obispo y el cabildo anunciaron al rey su intención de dotar al edificio de un coro y un crucero más amplios. Sustituyeron así al presbiterio románico, del que sólo queda la cripta sobre la que estaba construido. No fue posible llevar a cabo una completa reconstrucción del edificio debido a la escasez de recursos de la diócesis y la falta de espacio.

Basílica de Saint Nazaire de Carcassonne

Exterior de la nave románica de la Basílica de Carcassonne

EL CRUCERO Y EL CORO GÓTICOS

Esta profunda modificación de la Basílica de Saint Nazaire de Carcassonne comenzó en 1269. Coincidió con las obras de reforzamiento del recinto interior de la muralla de la ciudad. Los trabajos se terminaron casi completamente durante el obispado de Pierre de Rochefort. Sus armas aparecen sobre algunas llaves de bóveda y en el centro del rosetón sur. El obispo murió en 1321, y su tumba, una de las mejores obras escultóricas de la catedral, está en la capilla que hizo construir en el extremo de la nave lateral del norte.

Para equilibrar los empujes de las bóvedas del crucero gótico, los arquitectos del Siglo XIV debieron fortalecerlas con entibos de hierro.

El ábside cuenta con unas maravillosas vidrieras. Una de estas ventanas está dedicada a la vida de San Pedro y San Pablo, otra a la de los santos patronos de la iglesia: Nazario y Celso.

Basílica de Saint-Nazaire de Carcassonne

Interior de la Basílica de Saint-Nazaire con sus características vidrieras al fondo

En el crucero gótico de la Basílica de Saint-Nazaire de Carcassone merece atención otra piedra sepulcral más modesta. Está empotrada en la pared, bajo el rosetón norte. Al pie de este epitafio descansa Sans Morlane, un archidiácono que durante un tiempo estuvo acusado de herejía por la Inquisición.

ELEMENTOS DESTACADOS DE LA BASÍLICA DE SAINT NAZAIRE DE CARCASSONNE

La Basílica de Saint Nazaire de Carcassonne cuenta con un órgano del que se encuentran referencias a partir de 1637 y considerado como uno de los más antiguos del Mediodía francés. Ha sufrido diversas restauraciones y se utiliza para tocar piezas clásicas.

Las 22 grandes estatuas esculpidas en la piedra de las columnas, son una evocación de los 12 Apóstoles, la Virgen, Cristo, y santos locales como San Gimer, San Nazario o San Celso.

La cercana Torre de Saint-Nazaire defiende la puerta sur de la Cité. Su paso acodado entorpecía mucho el uso del ariete y obligaba al enemigo a acercarse paralelamente a la muralla. Así, quedaba al descubierto su flanco derecho, no protegido por los escudos, sobre el que se podía disparar con facilidad desde las troneras bajas del recinto interior.

LA BASÍLICA DE SAINT NAZAIRE EN LA HISTORIA

En el interior se encuentra la conocida Pierre du Siège (Piedra del Asedio), una losa de piedra con una representación esculpida del sitio de Toulouse en el Siglo XIII durante la Cruzada Albigense. También se guarda aquí la lápida sepulcral atribuida a la tumba de Simón de Montfort, el líder de la facción más dura del ejército de los Cruzados y posterior vizconde de Carcasona y Béziers. Simón de Montfort fue inicialmente inhumado en la basílica, aunque posteriormente sus restos fueron trasladados a Toulouse.

Como podéis ver, además de la riqueza arquitectónica que atesora, la Basílica Saint Nazaire de Carcassonne ha sido testigo de primera mano de los acontecimientos que han marcado la historia del Mediodía francés, como la puesta en funcionamiento de la Inquisición Medieval y la Cruzada Albigense.

Para conocer en profundidad estos episodios, lo mejor es que os animéis a hacer con nosotros el tour de Carcassonne. Es una visita que sólo estamos autorizados a realizar guías oficiales de Francia y donde recorreremos todos los entresijos de esta inigualable fortaleza medieval. Os dejamos aquí el enlace para la reserva del tour.

Muchas gracias de nuevo por dedicarnos parte de vuestro tiempo a leer nuestro blog. Si os ha parecido interesante este artículo, por favor compartidlo en las redes sociales. Os esperamos en Carcassonne y Toulouse!!

 

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